Más allá de que sea aplicada en cosas buenas o malas, la tecnología en todas sus dimensiones ha sido y será un componente inseparable de la definición misma de ser humano, al ayudarnos a extender nuestras capacidades y alcances más allá de las limitaciones propias de nuestra constitución biológica.
Esta extensión de nuestras capacidades se ha manifestado con particular rudeza desde la era industrial, al demostrar más allá de toda duda el potencial del ser humano para impactar y transformar su entorno, la realidad del mundo que nos rodea.
Pero son las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) quienes nos ofrecen la tentadora posibilidad de extender nuestras capacidades no sólo hacia lo exterior, sino también de afectar nuestra realidad interna: la visión que tenemos de nosotros mismos. Cambios que al final se reflejan en la forma en que aprendemos, trabajamos y nos relacionamos con los demás.
Con el uso de la tecnología, el hombre se transforma no solo por fuera, sino también por dentro. y quizá finalmente de eso se trata esta, la página personal de Cesar Pachón.